“Didáctica para la Enseñanza en la Sociedad Digital”
A través de los años el ser humano ha sufrido innumerables cambios generados por las olas cambiantes en el proceso educativo, mediante modificaciones significativas que han permitido la evolución de los habitantes de la sociedad, teniendo en cuenta que las características de los estudiantes del siglo XXI han variado enormemente en comparación algunas décadas pasadas, lo cual exige la implementación de nuevas herramientas que permitan innovar y mejorar el proceso de enseñanza.
En aras de enriquecer el proceso de enseñanza el docente dispone de múltiples herramientas ofrecidas por la Tecnología Educativa considerada como, “una forma sistemática de diseñar, desarrollar y evaluar el proceso total de enseñanza-aprendizaje en términos de objetivos específicos” (Mallas, 1979).
Según Cabrero (1999), la Tecnología Educativa ha sido evolucionada en 5 momentos, así:
· Primer momento: con los inicios del desarrollo de la tecnología.
· Segundo momento: la incorporación de los medios audiovisuales y los medios de comunicación de masas en el contexto escolar.
· Tercer momento: la incorporación de la tecnología en el proceso de enseñanza aprendizaje.
· Cuarto momento: la introducción del enfoque sistémico aplicado a la educación.
· Quinto momento: la incorporación de los avances de la teoría cognoscitiva y los replanteamientos epistemológicos en el campo educativo.
Aun así, con el surgimiento de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), y las transformaciones generadas en el mundo actual, desde la cotidianidad hasta la formación educativa, es evidente la falta de acogida en algunos sectores, instituciones y centros educativos, bien sea por la falta de acceso a la tecnología, falta de conocimiento en el uso e integración de las TIC a la enseñanza y la formación, que según autores como Cabero (2004) han designado con el nombre de brecha digital a ese vacío o distancia que se crea entre quienes pueden o no pueden tener accesibilidad, conocimientos y calidad para hacer uso e integrar las tecnologías a programas de formación y enseñanza. Debido a este fenómeno, los países Iberoamericanos han hecho grandes esfuerzos por superar la brecha digital en cuanto a accesibilidad y conocimientos, Nova y Gómez (2017).
Según Cabero (2008) se entiende por brecha digital al colectivo de personas en instituciones, sociedades o países que “por sus características de edad, de género, de situación económica, o visión cultural se han visto privados de poder acceder a determinadas tecnologías” (Cabero, 2001, p.1). Aunque las condiciones de vida han mejorado por el desarrollo de las tecnologías en la sociedad actual, aun se experimentan las más grandes desigualdades “de tipo económica, de género, educativas, laborales, generacionales, tecnológicas, digitales”, como lo afirma Estefanía (2003, p. 10).
Indudablemente, para abordar la didáctica para la enseñanza en la sociedad digital, se hace necesario introducir la alfabetización digital que permita la adquisición de habilidades propias para el uso y dominio de las tecnologías. Esto implica tener en cuenta las competencias del formador digital, entendido como competencias el conjunto de saberes, habilidades, actitudes y aptitudes para aprender, tal como lo afirma la Comisión Europea (2004, p. 5). Según Zabalza (2004) el término competencia alude al nivel de domino en relación a algo y a la capacidad para utilizar el conocimiento en acciones prácticas. De esta manera los docentes deben ser competentes en el manejo de las TIC, siendo orientadores y facilitadores para la enseñanza creativa y participativa de los estudiantes.
Aunque los cambios generan resistencia, otro aspecto importante es implementar la innovación a pesar de la resistencia. La innovación es un cambio de mejora que puede consistir en un material, un contenido, una metodología, una práctica, una idea, un procedimiento y hasta una creencia o un valor, que surge para superar cierta insatisfacción percibida, como lo afirma Ortega, Ramírez, Torres, López, Servin, Suárez y Ruiz (2007). La sociedad actual llamada del conocimiento ha transformado las comprensiones del espacio y del tiempo por la velocidad con que se recibe la información y por la influencia de las TIC, que han hecho que los individuos se puedan comunicar tanto diacrónica como sincrónicamente (Cabero, 2008). En esta sociedad cambiante es necesario adaptarse al cambio y aceptar las innovaciones, especialmente en educación, en lugar de oponerse a ello.
Al hablar de la didáctica para la enseñanza en la sociedad digital, hablamos de un cambio en la mentalidad de las instituciones tradicionales y surge que la innovación y la implementación de la educación a distancia mediante los entornos virtuales de aprendizaje, en los cuales surge una transición hacia el cambio de roles de los docentes, como lo afirma Cabero (2008), “los profesores no van a ser reemplazados por las tecnologías por más sofisticadas que sean”, sino que se darán procesos de interactividad (del alumno con el contenido), de apoyo y comunicación (del alumno con el profesor) y la constitución de la comunidad de aprendizaje (alumno con otros alumnos), tal como lo señala Salinas (2004a).
Cuando se analizan las características de la sociedad posmoderna junto con la utilización masiva de las tecnologías de la información y la comunicación, no hay duda alguna de que las instituciones educativas deben sufrir una transformación total de las sociedades industriales y agrícolas hacia las sociedades de la información y comunicación, como lo afirma Escudero (1998). Esto significa una reestructuración completa en los sistemas escolares y una reconstrucción de la profesión docente. Los docentes deben ser formados para ofrecer conocimiento técnico, pedagógico y experiencial, de cómo incorporar las TIC a la enseñanza. Por consiguiente, se genera un proceso reflexivo a partir de las propias ideas y necesidades de los docentes (Rodriguez, 2012), desde los enfoques constructivista y conectivista y el marco del aprendizaje colaborativo (Briceño, Quintero y Rodriguez, 2013).
Dentro de esos cambios que se deben generar en la educación en general y más específicamente la universitaria, se resalta el concepto del PLE (Personal Learning Environment) asociado al concepto de web 2.0, en la cual entra en juego el manejo de nuevas aplicaciones y herramientas web como, blogs, wiki, You tuve, etc, que permiten realizar publicaciones bajo la creación de un entorno virtual en el que los jóvenes viven y, potencialmente, aprenden (Brown, 2010).
Según Adell y Castañeda 82010), los PLE se convierten en unas herramientas, fuentes de información, conexiones y actividades que cada persona utiliza en la búsqueda del aprendizaje. De esta manera, el uso de la web 2.0, empodera al estudiante para tomar el control (Brown, 2010). En este entorno de aprendizaje, sobresalen tres elementos esenciales para el desarrollo del proceso cognitivo, según (Attwell, 2007):
· Herramientas y estrategias de lectura: de acceso a la información, como sitios de publicación (blogs, wikis), repositorios o bases de datos de audio (iTunes, podcasts…), vídeo (Youtube, Vimeo…), lectores RSS (Bloglines, Google Reader…), portales, etc.
· Herramientas y estrategias de reflexión: donde escribir, comentar y analizar, con las que podemos transformar la información, como aplicaciones de mapas mentales (CMapTools, Creatively…), edición de audio (Soundation Studio…) y vídeo (Youtube Video Editor…), creación de presentaciones (Prezi…), etc.
· Herramientas y estrategias de relación: compartir en la red social, donde nos relacionamos con otros de/con los que aprendemos, como Facebook, Twitter…
El uso de la web 2.0 ha revolucionado el rol de las instituciones tradicionales y ha generado un espacio en el cual el estudiante crea ambientes de aprendizaje a su propio ritmo con el uso de la tecnología. (García-Jiménez, 2015; Zimmerman, 2000). Esto indica, que el vertiginoso cambio y avances en la tecnología, exige que los profesores de la escuela del siglo XXI tengan unas actitudes positivas y complementarias para adquirir la competencia digital (INTEF, 2013). Deben tener:
· Una actitud abierta y crítica ante la Sociedad de la Información y las TIC.
· Predisposición hacia el aprendizaje continuo y la actualización permanente.
· Una actuación con prudencia en el uso de las TIC.
En la búsqueda del desarrollo de la competencia digital de los docentes, se deben tener en cuenta cuatro elementos básicos, que son: las habilidades digitales básicas, la competencia didáctica con las TIC, las estrategias de aprendizaje y la formación o capacitación digital.
Por otro lado, se debe pensar en una pedagogía transformativa, que es un aprendizaje de alta calidad, (Illeris, 2004), teniendo en cuenta que este aprendizaje encierra la dimensión cognitiva, la emocional y la contextual. Este aprendizaje transformativo permite alcanzar un verdadero aprendizaje en los estudiantes, al asociar los cuatro tipos de aprendizajes, abordados por Nissen (1970), acumulación, asimilación, acomodación y cambio de personalidad, asumiendo los conocimientos previos y los conocimientos nuevos, de forma crítica, que permita suplir sus necesidades individuales y un aprendizaje autónomo y continuo de toda la vida.
De esta manera, la incorporación de la tecnología como didáctica de enseñanza en la era digital, favorece nuevos escenarios de aprendizaje que evoluciona hacia los entornos virtuales centrados en los estudiantes, que proporcionan la posibilidad de participar en experiencias educativas interactivas desde escenarios diferentes a los del aula presencial, definidos como plataformas online inmersivas para la colaboración, creatividad y aprendizaje.
La didáctica para la enseñanza en la sociedad digital articulado a mi entorno
Providencia es una pequeña Isla ubicada en el Caribe Colombiano, región insular de 17 Km2. Cuenta con una población de aproximadamente 5.000 habitantes, compuesto por familias raizales en su mayoría, y un reducido porcentaje de continentales colombianos. Por su ubicación geográfica, la vida es costosa y a veces precaria, teniendo en cuenta que su economía se basa en el turismo controlado, pero totalmente dependiente del gobierno central. La Isla cuenta con una Institución educativa de 0 a 11° grado, un centro educativo de 0 a 9° grado, y un centro de la Básica primaria. No existen instituciones de educación universitaria.
Al analizar mi contexto desde la docencia como profesora de inglés en la básica secundaria, reconozco la gran limitación que existe en las instituciones educativas de esta Isla, debido al servicio precario de internet, lo cual imposibilita el acceso a las herramientas tecnológicas y su adecuado uso en los procesos de aprendizaje. Por ende, esta situación impide el buen uso de las nuevas tecnologías en el desarrollo de las asignaturas y en las interacciones de los miembros de la comunidad educativa.
Teniendo en cuenta las declaraciones de la UNESCO (2008), el papel y la responsabilidad del docente son esenciales para ayudar a los estudiantes a adquirir y desarrollar las competencias del siglo XXI a través de la tecnología, los centros educativos deben definir y adoptar una visión y una política decididas acerca de la alfabetización en estos nuevos medios, e ir integrando estos aspectos tanto en el currículum como en el enfoque pedagógico del profesorado. Las exigencias del nuevo milenio crea una gran necesidad innovar las prácticas educativas en las instituciones locales, con el uso de las herramientas de la web 2.0, que genere un cambio y transformación de la enseñanza tradicional, a las clases mediadas por las TIC.
A pesar de las dificultades presentadas en el acceso al internet y la resistencia de algunos docentes al cambio de paradigma, pienso que es un privilegio laborar en esta era de la sociedad del conocimiento, integrando conceptos de la sociedad 2.0 como colectivización del saber, aprendizaje colaborativo, construcción del conocimiento, aprendizaje basado en descubrimientos, aprendizaje experiencial, aprendizaje en diferentes contextos y aprendizaje informal. Como lo afirma (Romani y Moravec, 2011), todos se convierten en coaprendices y coeducadores como resultado de la construcción y aplicación colectiva de nuevos conocimientos. Esto implica una formación integral del profesorado para el proceso de cambio e innovación, en busca del desarrollo de las competencias digitales.
En los últimos años se ha podido observar algunos avances significativos con el uso de los computadores para educar y las tabletas, donadas a las instituciones en el territorio insular, por el Min TIC, en aras de facilitar y mejorar el proceso de enseñanza - aprendizaje. Todas las herramientas de las nuevas tecnologías, servirán de insumos para la creación de nuevos escenarios tanto presenciales como el inicio de la virtualidad desde la básica secundaria, en busca de una preparación y mejoramiento para la educación universitaria.
En conclusión, se puede afirmar que las exigencias de la sociedad del conocimiento o la sociedad digital del siglo XXI, demandan un cambio de rol del profesorado, convirtiéndose en facilitadores del aprendizaje, y abre nuevas posibilidades de que los estudiantes sean gestores de su propio conocimiento, a partir de los PLE (Personal Learning Environment), sin los límites del tiempo y el espacio.


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